martes, 8 de agosto de 2017

Fuiste tú, muy real.

Me gustaría recuperarte, refugiarme en esos brazos que me hacían sentir tan bien, estaba tan agusto a tu lado que me sentía la reina del mundo, aquella princesa que salía de su caparazón después de tantos años encerrada en aquella oscura torre, llena de miedos y pensamientos quebradizos que sólo la hacían sentirse pequeñita.

Tu fuiste el único hombre que supo hacerme volver a recobrar esa luz eterna en mi sonrisa, ese brillo en los ojos cada vez que hablaba de ti, de cómo me tratabas, de cómo me besabas, de cómo me hacías sentir mujer...Mis amigas me notaban diferente, todo el mundo lo notaba...

¿Y...sabes que?

Que perdí el tren contigo, que no supe valorarte en el momento, fue bonito mientras duró pero jamás me voy a arrepentir de haberte besado aquella madrugada del 7 agosto del verano pasado.Me quedo con los buenos momentos a tu lado, nuestras charlas, contarnos nuestra vida, nuestros problemas, nuestras virtudes y defectos...era normal lo que nos estaba pasando, sólo nos estábamos conociendo.

Siempre has sido muy sincero conmigo al igual que yo lo he sido contigo, gracias por darme lo que nadie me supo dar en su momento, gracias por hacerme la mujer más feliz del mundo, por confiar en mi persona y creer en mi, fuiste el mejor brazo donde apoyaba mis lágrimas de sal y donde besaba tus cicatrices.

No hay comentarios:

Publicar un comentario