lunes, 29 de junio de 2015

La verdadera amistad

Los verdaderos amigos son los que se alegran por tus logros y se levantan contigo del hoyo cuando estás de bajón, los amigos de verdad se cuentan con los dedos de una mano, incluso me sobran dedos, son esa familia que escogemos y por la que daríamos la vida.

Porque un amigo, es vida, te da ilusiones por renovar, te da esos empujones de valor que a veces nos hacen falta en la vida, saben animarnos siempre, incluso cuando ellos tampoco tienen buen día, son los que lloran con nosotros tanto de felicidad y nos dan los abrazos que llegan al alma para poder reconfortar todos esos males y preocupaciones que nos invaden en el día a día.

Un amigo sabe decirte las cosas que a veces no están bien vistas por los demás o simplemente un amigo es quien te regaña porque cree que no estás haciendo lo correcto.

Un amigo sabe escogerte ante todo y no dejar que te vayas, no olvidarte, un amigo de verdad prefiere pasar contigo una noche a tu lado que bailar reggaetón en las discotecas de moda, un amigo sabe acompañarte en el momento preciso, cuando tu voz se tambalea, y justo llega ese momento en el que no quieres seguir luchando, él está ahí, para decirte: Venga, que tú puedes con esto y con mucho más.
Hoy me he dado cuenta de muchas cosas, supongo que cada día aprendo más y más de las malas, pero también he de reconocer que sé disfrutar poco a poco, de las buenas nuevas. Porque para que los demás te aprecien, te quieran, te amen, lo que tienes que arreglar en tu vida está todo dentro de ti mismo. Si tú no disfrutas de tus momentos de soledad y reflexión, si tú no crees en ti mismo, nadie lo hará.

Lo primordial en una relación del tipo que sea es la CONFIANZA, cuando confías en una persona, le confiesas tus secretos más íntimos, sabes que puedes contar con ella para siempre. Sin embargo, cuando pierdes esa confianza, cuando te falla esa persona especial del tipo que sea la relación que tengas con ella, nada volverá a ser como antes, porque la confianza se pierde y luchas contra ese caparazón enorme por salir cada día pero irremediablemente es imposible.
Y eso que dicen que no hay nada imposible, yo ya no sé qué creer, pienso que en la vida no hay nada imposible hasta que no intentas pasar la barrera de la posibilidad y pruebas con la credibilidad y certeza que puede suceder.
Por lo tanto, prueba, inténtalo, por muy difícil que sea, todo puede cambiar y los sueños pueden cumplirse.

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