jueves, 24 de enero de 2013

Sigue lloviendo en mí.

Esto es triste,cada día que pasa llueve y llueve más,
la lluvia me atrapa en un rincón sin salida,
en un laberinto sin pérdidas,
en una encrucijada.

La lluvia se apodera de mi estado de ánimo,
me contagia esa tristeza, ese pesimismo, esa caída de autoestima...

La lluvia me come por dentro,
me humedece los párpados para que no despierte más.

Pero como ocurre en todas las historias, llegará el día,
en que, por fin , salga el sol.

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