lunes, 6 de septiembre de 2010

María y Carlos ---Parte 1

Ellos eran dos personas completamente desconocidas, su encuentro fue el comienzo de un principio amoroso fantástico, pasional, divertido y lujurioso.

Se conocieron mientras ella daba un paseo a su querido animal de compañía, su preciado perrito Poppy, ella caminaba mirando hacia el infinito, mirando hacia alguna estrella escondida en el cielo que guardaba su amor más puro y verdadero, de repente mientras soñaba despierta se cruzó con él, sus miradas se clavaron en un punto fijo, en el corazón, supieron que eran almas gemelas, que ese día que tanto ansiaban había llegado que se encontraron por casualidad y sin decirse ni una sola palabra se lo habían dicho con tan sólo una mirada.

La noche era fría, pero el sol reflejaba un paisaje con una luz tenue y a su vez transmitía el calor que le faltaba a ese 15 de septiembre, después de aquel fugaz encuentro, ellos dos habían pasado de ser completos desconocidos a ser fieles amigos, charlaban tomando un café, se llamaban por teléfono, se deseaban dulces sueños, todo parecía ser perfecto, pero como en todas las historias alguna pieza del puzzle no encaja o falta o se rompe y eso les pasó a aquella posible pareja de amantes a la luz tenue de la playa con el reflejo de la luna en el mar.

El problema comenzó cuando empezaron las mentiras entre ellos dos.

Él nunca pretendió mentirla de aquella manera pero la cuestión es que lo hizo y fue un gesto muy desagradable, fue la espina de la rosa que marchitaba la primavera de noviembre.

1 comentario:

  1. No sé que tiene esta historia que me gusta tanto....!
    es especial

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